L
os marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las
estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la
analogía con La Virgen María quien como estrella del mar nos guía por
las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.
Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados
a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes
de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y
ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre
conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una
estrella junto al mar.
La patrona de los marinos mexicanos se localiza en la margen norte
del Rio Pánuco en Ciudad Madero, Tamaulipas.
La Virgen del Carmen,
patrona de los marineros y pescadores
"Virgen del Monte Carmelo
hermosa estrella del mar
con tu santo escapulario
bendicenos al pasar".
La ruta para encontrar tu embarcación · México · 2005
Navegante
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E
l llamado mal del mar afecta de forma genera-
lizada a casi todas las personas en alguna oca-
sión. Las causas del mareo se hallan en una reacción
exagerada del cuerpo al desequilibrio de los fluidos
existentes en el interior del laberinto auditivo. En el
oído interno se encuentran una serie de mecanis-
mos que permiten establecer el sentido del equi-
librio en el cuerpo humano. Lo que sucede es que
las personas poco habituadas a los movimientos, a
veces imprevisibles, de una embarcación terminan
por hacer una reacción que podríamos calificar de
desproporcionada ante dichos movimientos.
Paralelamente a este mecanismo físico exis-
te otro de carácter psicológico cuya incidencia
puede ser incluso mayor. Naturalmente cuando
se unen las condiciones físicas con las psicológi-
cas el mareo se convierte en algo prácticamente
inevitable.
Tipos de mareo y sus reacciones
Los navegantes están acostumbrados a sufrir
algún ligero mareo de vez en cuando, que podría
calificarse de normal en circunstancias de oleaje
considerable, permanencia prolongada en el inte-
rior de la embarcación, falta de descanso e inges-
tión de alimentos pesados, entre otras causas. En
tales casos aparece, en primer lugar, una sensa-
ción general de aturdimiento que da paso a una
debilidad general, acompañada de náuseas que
terminan normalmente en vómito. Transcurrido
este episodio, la mayoría de las personas suelen
sentir un cierto grado de alivio, aunque otros se
llegan a sentir peor.
En los casos de mareo común, hay que tener
en cuenta que se deberán ingerir líquidos y ali-
mentos entre vómito y vómito para que al menos,
en el peor de los casos, la salud del tripulante no
se vea comprometida, ya que, sin duda, los sín-
tomas mejorarán con la disminución del oleaje y
terminarán por desaparecer al desembarcar.
Pero hay situaciones mucho más graves que
el simple mareo y es cuando nos enfrentamos
a casos de mareo agudo. La persona afectada
vomita de forma constante y convulsiva, siendo
incapaz de asimilar líquidos o alimentos. Lo más
recomendable es desembarcar a la persona afecta-
da pero, si esto no es posible, hay que mantenerlo
a un buen nivel de hidratación para contrarrestar
el efecto de los vómitos. Una buena solución
consiste en la rehidratación oral, administrándole
soluciones de agua con sales rehidratantes, mis-
mas que no deben faltar nunca a bordo.
El tratamiento dependerá de la gravedad de
cada caso. De forma genérica, la adopción de una
postura horizontal en un lugar bien ventilado y la
administración constante de pequeñas cantidades
de líquido, acompañado de la ingesta de pequeñas
raciones de comida o fruta, son suficientes para
aliviar los síntomas en muchos casos. De forma
preventiva, las pastillas para evitar el mareo son
muy efectivas y pueden emplearse también par-
ches autoadhesivos o diversos tipos de pulseras
elásticas sobre la muñeca.
Causas del mareo
El mar agitado suele ser la causa más común del
mareo. El mar de fondo, con ausencia de viento
y el barco parado, son una combinación nada
deseable. Las zonas del interior del barco poco
ventiladas y, especialmente, las inmediaciones
del motor, deben ser evitadas por personas
propensas al mareo. La prevención del mareo
empieza por mantener una actitud positiva a
bordo, la mente ocupada y una ingesta previa
ligera, así como apoyarnos de frutas y líquidos
en caso de marearnos.
A bordo siempre hay que disfrutar y esto
se puede hacer teniendo siempre en nuestro
botiquín, para aquellos que no son nave-
gantes, los medicamentos necesarios para
aliviar su malestar.
EL MAREO
Cultura náutica
Por: J. Luis Acosta